Ya nos avisaron los Amaya (que bien cantaba ella).
El 2012 será el fin.
Algunos se esmeraron en construir todo un gigante. Un imperio.
Piedra a piedra. Las fueron colocando una encima de la otra. Pero solo las que le interesaban. Solo azules y blancas. Aquellas que no les gustaban, las blancas y rojas sobre todo, esas no las colocaban.
Las escondían. Las destruían. Las enterraban.
Fueron creando su gigante a la vista de todos. Lo propagaron a los cuatro vientos presumiendo de lo bello de sus piezas y su forma. Ocultando que hubieran encontrado jamás nada más que lo que allí lucía. Callando. Escondiendo. Mintiendo.
2012 será el fin. Un pequeño meteorito se acerca.
Lento pero viene, y no se va a detener.
El impacto, para su desgracia, tendrá duras consecuencias en el efímero imperio.
No será culpa del meteorito en cuestión. Ellos podrían haberlo evitado.
En realidad será su culpa por haberlo despreciado.
Por no haber construido unos cimientos más sólidos.
Por haber hecho creer a todos que su imperio era inexpugnable, cuando en realidad no era más que un enorme castillo de naipes marcados.
Queda mucho aún por trabajar. Por escarbar. Por desmenuzar. Por analizar. Por estudiar.
Tenemos ante nuestros ojos todo un almacén de secretos, cada uno de los cuales encierra verdades que cuando vean la luz y griten, llenaran el mundo.
Paso a paso. Caja a caja. Paciencia.
Lento, pero viene.
2012. El fin de las mentiras.
Que razón tenían los Amaya...
PD: Por cierto, feliz 2012 a tod@s.
¿Se fijaron que con un simple cambio el 2012 pasa a ser un 122?
¿¿¿ 122 ???
A ver, a ver:
2012-1890 = ---


