La jornada del sábado ya está aquí. La Jornada de Reflexión.
Permítanme que este post no analice la jornada liguera, que seguro que otros lo harán mejor que yo. Este post quiere hablar de POLÍTICA.
Es la jornada de reflexión.
Un día de reflexión, no más.
Tienes un día para sentarte en tu sofá, coger las papeletas de los partidos A y B que te han dejado amablemente en el buzón y mirarlas fijamente, durante todo el día.
Claro, habrá quien reflexione durante 5 minutos y otros durante las 24 horas, pero para eso está la jornada de reflexión ¿no es así?
Y después de eso, NADA.
Te vas a casa y a lo tuyo. No te preocupes por nada. No hace falta que pienses, ya lo hacen los políticos por ti y te ahorran el esfuerzo. Dentro de cuatro años te volveran a dejar la papeleta en el buzón un tu vuelves a reflexionar otro rato. Hasta entonces no tienes nada que hacer.
“Lo llaman Democracia y no lo es”, corean (que digo corean, coreamos) miles de jóvenes, ancianos, mujeres, niños, estudiantes, parados, empresarios, obreros, licenciados…es decir, la SOCIEDAD con mayúsculas, sin siglas, sin partidos, sin sindicatos, sin el amparo de nadie que los dirija más que la propia voluntad popular.
Lo que ha nacido en la puerta del sol y se ha extendido de inmediato a toda España y parte del extranjero, es un movimiento real y yo al menos me quito el sombrero.
Nada de perroflautas borrachos, ni antisistemas radicales, que no les confundan.
Gente de todos tipos, en su mayoría jóvenes (colectivo que más está sufriendo las consecuencias de la crisis capitalista) organizándose de forma cívica y pacífica mediante asambleas populares participativas, ocupándose por turnos de la limpieza, alimentación, comunicación…¡hasta una guardería han montado!
Han construido una ciudad dentro de la propia ciudad.
Permítanme tal vez ser un poco ingenuo y haberme impregnado de este espíritu combativo, pero cuando desde mi habitual escepticismo me he dado cuenta de lo que estaba ocurriendo, confieso que me he emocionado.
Ya era hora de que ocurriera algo así.
Más vale tarde que nunca.
Entre tantas y tantas consignas que se corean (como esa de “no hay pan para tanto chorizo” o “no es un botellón, es revolución”) hay una con la que me quedo especialmente:
“NO SOMOS ANTI-SISTEMA, EL SISTEMA ES ANTI-NOSOTROS”
Lo que está ocurriendo en toda España debe servir de azote para que nuestros políticos cambien el rumbo.
No se va a destruir el sistema capitalista de repente, ni se va a cambiar todo de golpe, pero estoy seguro que van a pasar cosas. Tienen que haber cambios.
La gente debe saber que se pueden conseguir cosas saliendo a la calle, denunciando, organizándose y luchando por ello (Los sevillistas lo sabemos bien).
Creo que esto puede merecer la pena, y ojalá continúe más allá del domingo de elecciones.
Sobre todo que lo cuiden, que no se contamine, que este movimiento que se ha creado no sea destruido ni se autodestruya.
Como es jornada de reflexión desde este humilde blog quiero invitaros a reflexionar.
Haz lo que quieras con tu voto. Eres dueño del mismo.
Probablemente ya lo has decidido pero por si acaso te sirve de algo, aquí van unas nociones subjetivas de las opciones que existen en cuanto al voto.
Votar nulo, votar en blanco, votar a un partido minoritario o no votar:
ABSTENCIÓN:
Es decir, no votar. Si más un 60% de la población no votara tal vez los políticos se replanteasen lo ocurrido, pero siendo muy improbable que ocurra algo así, la abstención, aún siendo activa y a conciencia, no puede probarse y es camuflada como simple pasotismo ciudadano. Esto en definitiva repercute en que los partidos necesitan menos votos para conseguir un escaño.
VOTAR A UN PARTIDO MINORITARIO:
Es un intento de abrir el abanico democrático y salir del bipartidismo, aunque lo normal es que dicho partido no alcance ningún escaño y si lo hace, no tenga representatividad real en el gobierno. La participación electoral sube pero el voto finalmente es poco útil.
VOTAR EN BLANCO:
Es un voto que muestra el descontento de manera “políticamente correcta”. Se dice erróneamente que el voto en blanco va a parar a la mayoría. Lo que en realidad ocurre a grandes rasgos es que el voto en blanco favorece a los partidos mayoritarios, que necesitaran menos votos para alcanzar los escaños, y perjudica a los partidos minoritarios, que necesitaran más votos para obtenerlos.
VOTO NULO:
Aunque lo disfracen de voto mal emitido, como si nos hubiéramos equivocado y metido dos papeletas, en realidad mucha gente lo utiliza como un voto de protesta, análogo al voto en blanco pero sin perjudicar ni beneficiar a otros partidos. Cuenta como voto emitido pero no computa. Es una abstención activa contra el sistema político.
En este sentido y para el que elija esta última opción aquí les dejo una “PAPELETA” que circula por la red para introducirla en el sobre electoral y que cuente de forma clara y concisa como voto nulo.
En fin señores, este es el juego, estas son sus reglas.
Jueguen o no, pero piensen porqué lo hacen y en que repercute.
Que tengan una feliz jornada de reflexión.
PD: Nos vemos en las setas de la encarnación.